ESCUELA

Punto de Cruz "a punto contado"

 

Qué necesitas
Para bordar en Punto de Cruz, debes utilizar una tela adecuada. Nosotros te recomendamos: AIDA, Cañamazo, Esterilla o Panamá. Estas telas permiten trabajar sobre sus cuadros, los cuales se cuentan perfectamente. Los hilos más utilizados son los de hebras separables, siempre en algodón, y que se identifican con un número que llevan en la etiqueta. Te recomendamos DMC y ANCHOR. Las agujas deben ser cortas, no muy gruesas y de punta redonda porque permiten clavar en el lugar donde tiene que ir la puntada y no entre los hilos de la trama de la tela.


Leyendo el Gráfico
En nuestros gráficos, cada carácter (A, 2, a, &, etc) es una cruz del bordado y un color de hilo que te viene indicado en la guía de colores. Fíjate bien: - en los números correspondientes a los colores de los hilos (DMC o ANCHOR), - en la definición (puntos o cuadraditos por cms) recomendada para la tela que utilices en el bordado (se aconseja Aida o Panamá), y - en la medida del bordado para esa definición en particular. Dobla la tela en cuatro partes iguales, pasa unos hilvanes por los pliegues y empieza a bordar, preferiblemente, por el centro. En el gráfico se representa la mitad, del ancho y del largo del dibujo, con las señales> y V, respectivamente. (Sobrehila la tela alrededor para que no se deshilache).


Consejos y Recomendaciones
Las hebras de hilo no tienen que ser largas, sólo de unos 50 cms. Si la labor es muy grande, es aconsejable ir protegiendo, con un papel de seda o un paño blanco, la parte ya realizada, así no la rozarás. Cuando tengas que planchar una labor, coloca una toalla, encima de la tela con el bordado tocando a la misma y, por el revés, ve pasando varias veces la plancha hasta que la labor quede lisa por completo; es preferible pasar la plancha varias veces ya que, si está muy caliente, puede aplastar el bordado. Si tienes que guardar durante tiempo una labor bordada, envuélvela en papel de seda o en un paño de tela y no hará falta plancharla.


Inicio de la labor con un número par de hilos: 
Cortar una hebra del doble de la largura necesaria y realizar una puntada en el tejido saliendo donde se inicia el bordado (figura 1);  Desenhebrar la aguja e introducir los dos extremos de la hebra en la misma: así el hilo quedará enganchado al tejido (figura 2).


Inicio de la labor con un número impar de hilos:
Hacer pasar la hebra por los hilos del tejido con un pequeño hilván de 1-1,5 cms hasta llegar al punto de inicio (figura 3); éste quedará después cubierto por el punto de cruz. Si el bordado se realiza sobre tela AIDA, pasar la hebra por los hilos verticales u horizontales que hay en el centro de los cuadros del tejido.


Fin de la labor o de la hebra
Pasar la aguja al derecho de la labor e introducirla bajo los 3-4 últimos puntos (figura 4) realizados, si es posible, con hilo del mismo color. Cortar el hilo.


Nociones básicas
Lo imprescindible: Debes bordar siempre por áreas de un mismo color y en líneas horizontales.
Hacer sólo un punto de cruz:

Cuartos de punto de cruz:

A veces, para que el motivo quede mejor definido, tanto en el contorno como en los cambios de color que tenga en el interior, es preferible hacer cuartos de punto de cruz y bordarlos con otro color o dejarlos sin trabajar, si se trata del perfil. Entonces debes imaginar la cruz, como sería toda completa, y hacer las puntadas igual pero a la mitad de lo necesario.

Punto de cruz horizontal

Se trabaja en pasadas de ida y vuelta, de izquierda a derecha y viceversa, introduciendo la aguja en el tejido verticalmente, de arriba abajo, y tomando para cada punto el mismo número de hilos, o de cuadros, tanto a lo ancho como a lo largo.

El punto lineal:

Sirve para remarcar los motivos. Son puntadas horizontales que ocupan un cuadro o hilos de la tela. Haz siempre las puntadas de delante hacia atrás, por el derecho de la labor hacia el revés y saca la aguja saltando los hilos o cuadro de la tela correspondientes.